Saco la primera caja. Hay fotos y cartas. Las miro. Son de Caleb. Le echo de menos, tengo que llamarle.
Sigo buscando en la misma caja y al fondo encuentro una tarjetita de teléfono.
Lo encontré.
Memorizo el numero porque escucho el claxon de un coche.Seguro que es Livi.
Antes de salir miro la otra habitación. Parece que tengo un compañero o compañera de piso.
Salgo de mi casa y cierro con llave.
-¿Livi te atreves a conducir tú?- espero que sepa conducir porque no se dónde se supone que debo ir.
-Si, por lo menos yo no conduzco como una ancianita.
Sonrío. Me subo al asiento del copiloto y ella pasa al del conductor. Mientras conduce introduzco mi pin. El móvil reacciona. Pero no hay nada personalizado. Muy poco yo. Lo miro bien y me doy cuenta que aún tiene plastiquitos pegados a los botones laterales y no tiene ni un rasguño.
Mierda, es nuevo.
¿Y qué si un día apareces en un sitio que no es tu casa y te das cuenta que todo a tu alrededor a cambiado?
lunes, 11 de mayo de 2015
11.
10.
Todo esta lleno de color. Hoy muchos pequeños objetos. Curiosidades. Por todas partes. Reconozco muchas. Son recuerdos de mi niñez: sorpresas de huevos kinders o regalitos de las vacaciones y ferias. Muy yo. Respiro. Es una pequeña sala con muchas estanterías con libros y adornos, una televisión grande, un sofá y una mesita de café. Dos puertas, tres contando la de la calle. Voy hacia la mas cercana y la habro. Es una cocina. Pequeña y limpia.Pero ahí no debe de estar. Si esta es mi casa yo nunca lo guardaría aquí.
Voy a la otra puerta. Un pasillo. Cuatro puertas más. Voy habriendo puertas. La primera es un cuarto de baño pequeño. La segunda es una habitación que parece para invitados. La tercera es una habitación principal y me pregunto si es la mía. Entro. La reviso. Sí, es mia. Mis ositos de peluche descansan en la cama. Hay una foto mía con un chico rubio en el escritorio.
Busco mi pin.
Miro en los cajones de la cómoda y solo hay ropa. Miro los del escritorio. En el primero hay bolígrafos, tijeras, folios y ese tipo de cosas que yo suelo guardar en un cajón.
En el segundo hay dos cajas de madera. Las saco. Es justo el lugar donde yo pondría mi tarjeta.
9.
¿Dónde estará él? Esto cada vez se pone peor. No conozco a esta chica. No se dónde vivo. No se dónde esta Caleb.Mis ojos se llenan de lágrimas pero me las aguando.
Mi compañera saca una libreta y la miro de reojo. No la abre y puedo ver su nombre en ella. Olivia. Supongo que se llamara así. Tendré que arriesgarme.
-Olivia, tengo que parar en mi apartamento , no me se el pin de mi móvil.
- ¿Olivia?
-¿Es tu nombre no?- trago saliva.
-Si, pero solo mi abuela me llama así. Sabes que me gusta mas Livi.
-Si, cierto, ya te he dicho que hoy no estoy con buen ánimo y distraída, lo siento.
-Perdonada, ahora dale caña o llegaremos tarde.
Llegamos a mi casa. Es un bloque de pisos que no había visto nunca. Bonito y nuevo aparentemente. Recuerdo el numero de mi casa y subo. Olivia o Livi se ha quedado en el coche. Mejor. Necesito tiempo para respirar.
Saco mi manojo de llaves y habro la que creo que es la puerta de mi casa.
8.
Conduzco en silencio, prestando atención a la calle.
- ¿No piensas poner hoy musica?-me reclama la chica que esta en mi coche.
-Ponla tu - replico.
Enciende la musica y reconozco la voz. Es él. Mi cantante favorito. Pero, esta canción nunca la había escuchado. Suena diferente. Aun así me gusta.
-¿Hoy no me das un concierto?
-¿Qué?-mi compañera me saca de mis pensamientos.
-Normalmente cantas esta canción a pleno pulmón a todas horas- se rie- ¿por fin entiendes que mis oídos no lo soportan?
-Solo no estoy de animo-me excuso.
Sigo escuchando la canción. Habla de amor. Del temor de su perdida. Un sentimiento me invade. Caleb.