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miércoles, 25 de noviembre de 2015

13

Los problemas no dejan de acumularse aunque creo que este no es el peor. Puedo no saber  a qué día de la semana estamos me ha pasado muchas veces. Si, en vacaciones de verano dice una vocecilla dentro de mí. Pero solo puedo ganar si preguntó ¿no?
-Livi, dime qué día es hoy -digo con voz resignada -que desastre de día llevo.
Livi solo sigue caminando mientras mueve los dedos sobre la pantalla de su móvil pero cuando pienso que han pasado un millón de años, bueno quizás tres segundos, por fin me contesta:
-Jueves -de repente se gira y sigue el camino hacia la derecha -bueno hasta mañana, no me esperes para recogerme con tu despiste seguro que nos estrellamos.
Con este día seguro que sí. -Adiós - me despido.
Bien, es hora de afrontar otra cosa: ¿dónde coño está el aula 11?
Miro a la izquierda, después a la derecha y de vuelta a mi horario. Vuelvo a levantar la vista y veo a un chico que no conozco que se está acercando en mi dirección. Aún sigo clavada en el suelo. Puedo preguntarle a ese chico, seguro que sabrá donde está mi clase. Pero, ¿le resultará raro que no lo sepa? Aunque puedo decirle que normalmente entro por otro lado al campus y estoy un poco desorientada. Muy bien Maggie, vas a quedar como una gilipollas. El temblor está volviendo a aparecer, junto con las respiraciones cortas y superficiales.
Aún sigo luchando conmigo misma entre si preguntar al chico o arreglármelas yo sola cuando alguien me llama. Busco la voz que está pronunciando mi nombre  y tardo un segundo en darme cuenta de que sale del chico al que quería preguntar.
-Maggie –vuelve a gritar, creo que es porque no le he contestado aun.
- ¡Ey¡ -digo tímidamente mientras cabeceo en forma de saludo. Al parecer sí nos conocemos. Bueno él me conoce, mientras yo he evitado evidenciar que no tengo ni idea de quien es ni de cuál es su nombre.
- ¿Qué haces ahí parada? Vamos a llegar tarde a sociología. –me mira expectante, parado a un metro de mí. Quiere que le siga. Ordeno a mis piernas moverse en su dirección y justo cuando le alcanzo se pone a caminar. Por fin algo me ha salido bien hoy.
¿Pero de que hablo? No sé qué pasa con mi vida. Estoy completamente jodida.  

12

Sigo investigando mi movil. Debo haber le comprado hoy porque ni siquiera tengo instalado whattsapp. Justo cuando Livi aparca me doy por vencida.
Salgo del coche y me sorprendo. Nunca habia visto este edificio. Tampoco. El hormigueo cada vez se esta poniemdo peor y creo que mi ritmo cardiaco va demasiado rápido. Sigo a livi y me atrevo a preguntarla
-¿Que clase tienes ahora?- por favor di la misma que la mia, por favor por favor.
-Historia contemporanea, ¿y tu?-mierda. No queria que dijera eso ahora no se donde tengo que ir. Bueno seguro siendo yo tendre el horario a puntado por ahi.
-No lo se, voy a mirarlo seguro que lo tengo por aqui -empiezo a rebuscar en mi bolso descarto el portatil y un libro que parece de lectura y cojo una carpeta negra muy familiar. La habro y BINGO ahi está mi horario pero mierda, otra vez, ¿que dia es hoy?

lunes, 11 de mayo de 2015

11.

Saco la primera caja. Hay fotos y cartas. Las miro. Son de Caleb. Le echo de menos, tengo que llamarle.
Sigo buscando en la misma caja y al fondo encuentro una tarjetita de teléfono.
Lo encontré.
Memorizo el numero porque escucho el claxon de un coche.Seguro que es Livi.
Antes de salir miro la otra habitación. Parece que tengo un compañero o compañera de piso.
Salgo de mi casa y cierro con llave.
-¿Livi te atreves a conducir tú?- espero que sepa conducir porque no se dónde se supone que debo ir.
-Si, por lo menos yo no conduzco como una ancianita.
Sonrío. Me subo al asiento del copiloto y ella pasa al del conductor. Mientras conduce introduzco mi pin. El móvil reacciona. Pero no hay nada personalizado. Muy poco yo. Lo miro bien y me doy cuenta que aún tiene plastiquitos pegados a los botones laterales y no tiene ni un rasguño.
Mierda, es nuevo.

10.

Todo esta lleno de color. Hoy muchos pequeños objetos. Curiosidades. Por todas partes. Reconozco muchas. Son recuerdos de mi niñez: sorpresas de huevos kinders o regalitos de las vacaciones y ferias. Muy yo. Respiro. Es una pequeña sala con muchas estanterías con libros y adornos, una televisión grande, un sofá y una mesita de café. Dos puertas, tres contando la de la calle. Voy hacia la mas cercana y la habro. Es una cocina. Pequeña y limpia.Pero ahí no debe de estar. Si esta es mi casa yo nunca lo guardaría aquí.
Voy a la otra puerta. Un pasillo. Cuatro puertas más. Voy habriendo puertas. La primera es un cuarto de baño pequeño. La segunda es una habitación que parece para invitados. La tercera es una habitación principal y me pregunto si es la mía. Entro. La reviso. Sí, es mia. Mis ositos de peluche descansan en la cama. Hay una foto mía con un chico rubio en el escritorio.
Busco mi pin.
Miro en los cajones de la cómoda y solo hay ropa. Miro los del escritorio. En el primero hay bolígrafos, tijeras, folios y ese tipo de cosas que yo suelo guardar en un cajón.
En el segundo hay dos cajas de madera. Las saco. Es justo el lugar donde yo pondría mi tarjeta.

9.

¿Dónde estará él? Esto cada vez se pone peor. No conozco a esta chica. No se dónde vivo. No se dónde esta Caleb.Mis ojos se llenan de lágrimas pero me las aguando.
Mi compañera saca una libreta y la miro de reojo. No la abre y puedo ver su nombre en ella. Olivia. Supongo que se llamara así. Tendré que arriesgarme.
-Olivia, tengo que parar en mi apartamento , no me se el pin de mi móvil.
- ¿Olivia?
-¿Es tu nombre no?- trago saliva.
-Si, pero solo mi abuela me llama así. Sabes que me gusta mas Livi.
-Si, cierto, ya te he dicho que hoy no estoy con buen ánimo y distraída, lo siento.
-Perdonada, ahora dale caña o llegaremos tarde.
Llegamos a mi casa. Es un bloque de pisos que no había visto nunca. Bonito y nuevo aparentemente. Recuerdo el numero de mi casa y subo. Olivia o Livi se ha quedado en el coche. Mejor. Necesito tiempo para respirar.
Saco mi manojo de llaves y habro la que creo que es la puerta de mi casa.

8.

Conduzco en silencio, prestando atención a la calle.
- ¿No piensas poner hoy musica?-me reclama la chica que esta en mi coche.
-Ponla tu - replico.
Enciende la musica y reconozco la voz. Es él. Mi cantante favorito. Pero, esta canción nunca la había escuchado. Suena diferente. Aun así me gusta.
-¿Hoy no me das un concierto?
-¿Qué?-mi compañera me saca de mis pensamientos.
-Normalmente cantas esta canción a pleno pulmón a todas horas- se rie- ¿por fin entiendes que mis oídos no lo soportan?
-Solo no estoy de animo-me excuso.
Sigo escuchando la canción. Habla de amor. Del temor de su perdida. Un sentimiento me invade. Caleb.

sábado, 4 de abril de 2015

7.

Sigo de pie en mitad del aparcamiento. Llevo como cinco minutos así, sin poder moverme de los nervios. No se dónde ir cuando me suba  al coche.
- ¡Maggie!- un grito desde mi espalda hace que reaccione y me giro para saber de quien procede- ¿pensabas irte sin mi? Acabo de ir a tu casa y tu madre me ha dicho que ya te habías ido. He venido corriendo para ver si podía alcanzarte.
"Sigue le la corriente"
- Eh...no, iba a ir a buscarte después de dejar estas cosas en el coche- elevo un poco los libros y el portátil entre mis brazos.
- Bueno ya estoy aquí, ¿podemos irnos?- pasa por delante de mi y se sube al asiento del copiloto.La sigo y me pongo al volante.
Hay un GPS en el salpicadero. Mi copiloto está centrada en su teléfono móvil así que no prestará mucha atención a que lo este usando para ir hasta mi supuesta casa.
La memoria del GPS tiene grabada mi dirección. Calle, bloque e incluso numero de piso. Lo memorizo, porque sé dónde está esa calle, y apago el navegador.