Sigo de pie en mitad del aparcamiento. Llevo como cinco minutos así, sin poder moverme de los nervios. No se dónde ir cuando me suba al coche.
- ¡Maggie!- un grito desde mi espalda hace que reaccione y me giro para saber de quien procede- ¿pensabas irte sin mi? Acabo de ir a tu casa y tu madre me ha dicho que ya te habías ido. He venido corriendo para ver si podía alcanzarte.
"Sigue le la corriente"
- Eh...no, iba a ir a buscarte después de dejar estas cosas en el coche- elevo un poco los libros y el portátil entre mis brazos.
- Bueno ya estoy aquí, ¿podemos irnos?- pasa por delante de mi y se sube al asiento del copiloto.La sigo y me pongo al volante.
Hay un GPS en el salpicadero. Mi copiloto está centrada en su teléfono móvil así que no prestará mucha atención a que lo este usando para ir hasta mi supuesta casa.
La memoria del GPS tiene grabada mi dirección. Calle, bloque e incluso numero de piso. Lo memorizo, porque sé dónde está esa calle, y apago el navegador.
¿Y qué si un día apareces en un sitio que no es tu casa y te das cuenta que todo a tu alrededor a cambiado?
sábado, 4 de abril de 2015
7.
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