Mi cabeza no para de dar vueltas sobre sí misma intentando analizar la situación. Inhalo-exhalo. Tengo que actuar con normalidad. La gente va a pensar que estoy loca y quizás sea eso. Me estoy volviendo loca. Soy esquizofrénica o algo así. Por eso tengo que actuar con normalidad. Seguirle la corriente a la gente hasta saber que me pasa.
Pero, ¿dónde voy? El mejor sitio para ir seria mi casa.
Recorro la calle principal, rodeo la manzana, y atravieso la gran puerta de hierro que da a mi urbanización. Veo mi casa. Corro hacia ella. Ahora estoy aun más nerviosa por no saber cómo seguirle la corriente a mi madre. Va a ser difícil. Cojo el manojo de llaves y selecciono la llave que conozco. Inhalo. La meto en la cerradura. Exhalo. Giro la llave. Inhalo-exhalo. Mi corazón va a mil por hora mientras empujo la puerta y se detiene cuando veo que la entradita de mi casa sigue igual. Excepto...
¿Y qué si un día apareces en un sitio que no es tu casa y te das cuenta que todo a tu alrededor a cambiado?
sábado, 4 de abril de 2015
3.
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